01.09.2017

Existe una gran variedad de pintura en el mercado, no solo por la diversidad de colores, también por sus distintas composiciones y características.

Acrílicas– sobre una base de poliariatos y copolimeros que forman una película. Están hechas a base de agua que contiene el pigmento del color y una emulsión acrílica con polímeros.

Las ventajas de este recubrimiento son su secado rápido, no se quema y el color no pierde su intensidad. La película formada una vez que seque se mantiene inerte a las altas temperaturas, durante una explotación prolongada no aparecen grietas ni arrugas. Es utilizada para la decoración de interiores con pintura artística, para trabajos interiores y exteriores.

Pintura látex – es una emulsión hecha a base de agua y con gotas de pigmento (látex) de cohesión. Mientras el agua de evapora la superficie se recubre con una fina capa. Esta pintura no teme al agua, evita la aparición del moho y se utiliza preferiblemente en los techos. Su característica principal es el secado rápido (entre 20 minutos y un par de horas), muy buena adherencia con cualquier superficie junto con un efecto de transpiración.

Pintura alquídica– se crea sobre la base de resinas alquídicas, mantiene el color vivo y es resistente a la humedad. Es mejor cubrir con ella superficies de yeso, madera o metálicas exteriores. A este tipo de pintura pertenecen los esmaltes y las pinturas aceitosas. Los esmaltes con base de laca son de secado rápido (una hora). El acabado es brillante, resistente a la corrosión y repelen el agua. Las pinturas aceitosas, como la pintura al oleo. Para diluirla se utiliza el aguarrás, disolvente o alcohol. El secado se alarga a varios días y por su toxicidad es mejor utilizarlas en el exterior.

Pintura siliconada– los populares esmaltes dispersivos en agua se fabrican a base de silicona, polímeros acrílicos y otros aditivos y pigmentos. Sus características tienen múltiples ventajas como permeabilidad y efecto hidrófugo, son ideales para pintar fachadas. El esmalte de silicona penetra en la superficie y forma un acabado atractivo, duradero y resistente a las grietas, evitando la humedad. Es un factor importante a tener en cuenta para pintar edificios en áreas con alta humedad.

Pinturas a base de agua– están hechas con látex, espesantes. Cuando el agua se evapora el recubrimiento es estable y elástico. Esta pintura de interior no se desprende por capas, “respira” y mantiene en la estancia un microclima especial.

No hay que olvidarse de dos reglas esenciales:

Para el exterior-pintura satinado fachadas

Para el interior-pintura plástica, lavable, mate con alto poder de cubrimiento.

Igual que es importante el tipo de pintura, hay que familiarizarse con el gran abanico de colores. Es recomendable que el techo y las paredes se complementen.

Principales aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir el color

Normalmente la paleta de colores se presenta en unos muestrarios rectangulares y el ojo del comprador recae en los colores más vivos y llamativos. Los diseñadores afirman que una pintura llamativa sobre grandes superficies acaba surtiendo un efecto negativo en poco tiempo.

Para conseguir un efecto relajante y ambientar correctamente las estancias es mejor elegir matices pálidos del color deseado.

También se utilizan trucos para que las habitaciones sean más confortables: las paredes y habitaciones que salen a la parte norte necesitan una luz adicional que se consigue con colores cálidos y claros. Al contrario, las estancias que se abren a la zona sur pueden pintarse con colores oscuros.

La pintura brillante hace los colores más fuertes y la pintura mate absorbe el color. Si se elige de forma correcta el color de las paredes, su piso o casa alegrará la vista de sus habitantes y de los invitados. Conociendo todos los pormenores de la selección de la pintura podemos abordar esta compra.